Mario Moreno ‘Cantinflas’ era un icono en mi casa. Ahora se puede ver anticuado pero entonces arrancaba carcajadas. Lo recuerdo como un clown digno de circo, un personaje muy trabajado, una imagen inconfundible que ha sobrevivido dignamente a todas las décadas que han pasado.

No sé qué quedará de Cantinflas en México. Igual nada. Tampoco lo voy a buscar. Pero ahora que voy viendo el momento de partir noto que voy a llevar algo muy mío en este viaje: a mi padre. Voy a sacarle de paseo un poco, a ver si se escucha su risa en alguna parte.

Él me enseñó a pasarlo bien, a jugar con la ironía, a reírse de uno mismo. No sé si lo aprendí bien, porque ya se sabe que lo que se aprende no tiene por qué ser lo que te han enseñado. Pero esta vez estaré atento a mis genes Díez. Esos cabrones.

Que vamos.